Si alguna de estas experiencias se parece al momento que estáis viviendo,
podemos empezar por conocernos un poco.
Para el vínculo que ya forma parte de vuestra vida.
Un encuentro para dedicar tiempo a esa relación que habéis ido construyendo y conservar cómo sois juntos ahora: vuestra manera de buscaros, caminar, jugar, descansar o simplemente compartir espacio.
Puede ser con perros, gatos, caballos u otros animales con los que compartas tu vida. También con animales de granja u otras especies, siempre que podamos plantearlo respetando sus necesidades y su entorno.
Los caballos son animales especialmente sensibles a su entorno. Acercarnos a ellos requiere observar, respetar sus tiempos y prestar atención a su manera de relacionarse.
En esta experiencia podrás acercarte a ellos de forma tranquila y respetuosa, observar su comportamiento y compartir el espacio en un entorno natural. No hace falta tener experiencia previa con caballos.
Para muchas personas es una primera oportunidad de conocer realmente a estos animales y descubrir cómo se sienten al estar cerca de ellos.
Puede vivirse individualmente, en pareja o en familia. Cuando el encuentro es individual podemos dejar más espacio a la relación entre la persona y los caballos; cuando sois varios, la mirada se abre también a vuestra manera de compartir ese tiempo juntos.
El lugar concreto se acordará previamente.
Para conservar una etapa que también forma parte de vuestra historia.
Después de tantos años aparecen maneras de estar juntos que casi dejamos de ver porque se han vuelto cotidianas.
Esta experiencia nace para detenernos también ahí: en los gestos, las rutinas y la forma que ha tomado vuestro vínculo después de todo el tiempo compartido.
El ritmo se adapta especialmente al estado del animal. Podemos encontrarnos en casa, reducir desplazamientos, hacer más pausas o terminar antes si lo necesita.
Para recordar cómo empezó vuestra historia.
La llegada de un nuevo miembro a la familia abre un tiempo de descubrimiento: primeras rutinas, nuevos espacios y una relación que todavía está encontrando su propia forma.
No tiene que ser cachorro ni joven. Puede haber llegado mediante una adopción siendo adulto, después de una historia anterior o simplemente en otro momento de su vida.
Tampoco necesitamos que el vínculo esté ya consolidado.
Me escribes.
Por WhatsApp, o por el formulario si prefieres hacerlo con calma.
Hablamos.
Primero quedamos o nos llamamos, y vemos qué experiencia y qué lugar tienen sentido para ti o para vosotros.
Elegimos fecha y reservamos.
Te comparto mi calendario de Reservas y escoges la fecha y hora que prefieras.
Haces una reservas por 50€ y el resto lo pagamos como acordemos.
El encuentro y la entrega.
Recibes tus fotografías en una galería privada en 1-2 semanas.
Si alguna de estas experiencias encaja con lo que estabas buscando, escríbeme y vemos juntas los siguientes pasos.
No necesitas tenerlo todo decidido. Podemos hablar del lugar, la fecha y cualquier necesidad que debamos tener en cuenta antes de confirmar el encuentro.