La Pradera
Este sendero nace para acercarnos a la relación que compartís desde la presencia, el respeto y el tiempo vivido juntos.
No venís a demostrar vuestro vínculo.
Venís a dedicaros un rato.
Vínculo Animal nace de una manera muy sencilla de entender la fotografía: antes que la imagen está el encuentro.
Tu animal no tiene que mirar a cámara, responder de una forma concreta ni hacer nada extraordinario.
A veces caminamos.
A veces nos detenemos.
A veces jugáis.
Y otras veces, simplemente, estáis juntos.
Yo observo, os acompaño y dejo el espacio necesario para que cada encuentro encuentre su propio ritmo.
La fotografía aparece dentro de ese tiempo compartido, no al revés.
No todas las personas llegáis hasta aquí por la misma razón.
Por eso, puedes acercarte a La Pradera desde el lugar en el que os encontráis hoy.
Perros, gatos, caballos, conejos, ovejas…
aquí importa la relación, no la especie.
Un encuentro para deteneros en el presente y conservar la relación que compartís tal y como es hoy.
Compartirás tiempo en un entorno tranquilo, acercándote con calma a uno o varios caballos y dejando que el encuentro surja a su ritmo.
Un encuentro construido desde el espacio, el movimiento y la forma tan particular en la que nos relacionamos con los caballos.
Animales mayores, ritmos más lentos, muchos años compartidos… Todavía hay mucho que mirar. Los gestos, las miradas…
Cuando los años comienzan a hacerse visibles, guardar cómo sois juntos hoy adquiere un significado diferente.
Adopciones, acogidas y nuevas llegadas… Historias que todavía están encontrando su forma.
Un encuentro para cuando un animal acaba de llegar a tu vida y está comenzando una historia que todavía estáis aprendiendo a compartir.
CÓMO SUELE DARSE UN ENCUENTRO
Cada encuentro encuentra su propio ritmo.
Yo preparo y cuido el espacio, observo lo que va sucediendo y os acompaño. Vosotros podéis, sencillamente, estar.
Antes de comenzar a fotografiar, dejamos tiempo para conocernos y llegar.
El animal puede observar, explorar el lugar y encontrar la distancia que necesita para sentirse tranquilo.
No necesitamos que mire a cámara, se acerque o mantenga un contacto que no desea.
Observo su lenguaje y respeto lo que va expresando. Para mí, cuidar ese límite también forma parte del encuentro.
Quizá caminamos, jugáis o recorréis el lugar. O quizá apenas sucede nada visible y compartís un rato en calma.
No hay una opción mejor que otra. Ambas hablan de vosotros.
Voy fotografiando desde dentro de ese tiempo compartido, procurando no interrumpirlo continuamente ni convertirlo en una sucesión de escenas fabricadas.
La fotografía llega mientras la vida está sucediendo.
Cada historia encuentra su propia forma.
Hay instantes que apenas duran unos segundos: una mirada, una manera de acercarse, un gesto que quizá forma parte de vuestra vida cotidiana.
La fotografía nos permite volver a ellos y reconocer el valor de aquello que, por habitual, a veces dejamos de mirar.
Algunas cosas que quizá quieras saber antes de llegar.
Antes de fotografiar, tendremos un tiempo para conocernos.
Me contarás vuestra historia, cómo es tu animal, qué suele hacerle sentir cómodo y cualquier necesidad o deseo que quieras que tenga en cuenta.
También decidiremos juntos dónde encontrarnos y cuál puede ser la mejor manera de plantear la experiencia.
El encuentro suele durar entre 1 hora y 30 minutos y 2 horas.
Aun así, reservo un margen de hasta 2 horas y 30 minutos. Así podemos llegar, caminar, observar y permitir que cada animal encuentre su ritmo sin tener que correr.
Lo elegimos juntos.
Puede ser un entorno natural, un lugar que tenga un significado especial para vosotros o vuestra propia casa, especialmente cuando ese es el espacio en el que el animal se siente más seguro y tranquilo.
El lugar se adapta al vínculo, no el vínculo al lugar.
Recibirás alrededor de 30 fotografías editadas cuidadosamente.
No trabajo con un número completamente cerrado. Si al revisar el encuentro descubro más imágenes que siento que forman parte de vuestra historia, también las recibirás.
Las fotografías estarán preparadas en un plazo de una a dos semanas.
Seleccionaré y editaré cada imagen de forma individual y las recibirás en una galería privada desde la que podrás verlas y descargarlas con tranquilidad.
Los desplazamientos habituales por la zona están incluidos.
Si para realizar el encuentro necesito hacer un viaje más largo, lo hablaremos previamente y acordaremos el suplemento correspondiente antes de reservar.
No hace falta que vengas únicamente tú con tu animal. Puede participar tu pareja, tu familia u otras personas que también formen parte de su vida.
Si sois un grupo amplio, cuéntamelo antes. Dependiendo del número de personas y de cómo planteemos el encuentro, puede ser necesario adaptar el tiempo o la inversión.
SI QUIERES LLEVARLO AL PAPEL
Después del encuentro podrás elegir, si lo deseas, alguna forma de conservar tus fotografías fuera de la pantalla.
Puedes solicitar copias impresas o un álbum para reunir una parte de vuestra historia y poder volver a ella de otra manera.
Preguntas frecuentes
No hace falta. No busco que haga nada concreto ni que responda de una forma determinada. Hay tiempo para caminar, observar, detenernos o cambiar de ritmo según lo que vaya ocurriendo.
Sí. El encuentro base contempla hasta dos personas y dos animales. Si sois más, podemos plantearlo igualmente; solo tendremos en cuenta que una familia o un grupo más amplio puede necesitar algo más de tiempo y preparación, por lo que puede aplicarse un suplemento que acordaremos antes.
Sí. Especialmente con gatos, animales mayores o cuando la casa es el lugar donde el animal puede estar más a su manera. El lugar se decide juntos según vuestra historia y necesidades.
Es totalmente normal. Por eso no forzaremos nada. No hay poses rígidas, ni expectativas. Solo momentos reales. Yo te acompaño con respeto, creando un ambiente de confianza, silencio y presencia, donde puedas sentirte tú misma.
La naturaleza manda. Si el clima no acompaña, reprogramamos sin problema, buscando una nueva fecha que respete la esencia de la experiencia.
No hace falta. No necesitas experiencia previa ni montar. La sesión se centra en la conexión emocional, yo estaré contigo guiándote con suavidad. Solo necesitas venir con el corazón abierto.
Puedes escribirme por el formulario de Contacta conmigo o Instagram. Primero quedamos o nos llamamos y vemos qué experiencia y qué lugar tienen sentido para vosotros. Después acordamos fecha y reserva.
Sí. La experiencia de Vínculo Animal puede convertirse en un bono regalo, una forma muy especial de compartir este encuentro con alguien que ame a los animales.
¿Tienes otra duda? Pregunta lo que necesites
DESDE EL MIRADOR
“Después de vernos a mi perrito y a mí en las fotografías comprendí del todo el vínculo emocional que nos une y quién representa Neo para mí.
El papel de Laura fue esencial: en segundo plano para no interferir y, al mismo tiempo, cercana, atenta, presente.”
Merche · Neo
Quizá solo necesitáis dedicaros un rato.
Si mientras recorrías este sendero has pensado en vuestro vínculo, en algún gesto cotidiano o en algo que te gustaría conservar, podemos empezar hablando.
Cuéntame quién os acompaña y en qué momento os encontráis.
Contacta conmigo
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